Wi-Fi Alliance ha anunciado que por fin ha comenzado a certificar dispositivos compatibles con Wi-Fi Direct. Al fin, aquella promesa de hace 1 año se ha hecho realidad.
Wi-Fi Direct, para aquellos que aún no lo sepan, es la apuesta de la Wi-Fi Alliance para competir en el segmento de bluetooth aprovechando varios de los elementos de la tecnología wi-fi, como por ejemplo el cifrado WPA2. Al basarse en wi-fi, se superan automáticamente varias de las limitaciones que imponía el uso de bluetooth, como un alcance muy corto (sólo 10 metros) y velocidad relativamente lenta (Bluetooth 3.0 permitirá transferencias de hasta 24 Mbps). Las redes wi-fi actuales pueden tener un alcance de hasta 250 metros en exteriores con velocidades cercanas a los 250 Mbps (según el estándar 802.11n). Con estos datos es difícil no preguntarse por qué ha tardado tanto la Wi-Fi Alliance.
Según la Wi-Fi Alliance, no hay impedimento alguno para que cualquier dispositivo actual con wi-fi soporte Wi-Fi Direct puesto que no es necesario añadir nuevo hardware, y le pasa la pelota a los fabricantes diciendo que de ellos depende sacar o no actualizaciones de firmware de los dispositivos ya existentes para que puedan actuar de host en redes Wi-Fi Direct.
Para crear una conexión Wi-Fi Direct sólo es necesario que uno de los dispositivos posea la certificación, puesto que es compatible con wi-fi 802.11 a/g/n. Fabricantes como Atheros, Broadcom, Intel, Ralink o Realtek ya tienen almenos una tarjeta inalámbrica con certificación Wi-Fi Direct, y se espera que el número de dispositivos certificados crezca en los próximos meses de forma exponencial.Habrá que ver cómo evoluciona la adopción de Wi-Fi Direct entre los fabricantes y, en menor medida, entre los usuarios. Esta certificación llega con muchísimo retraso y le va a ser muy complicado obtener la misma penetración que ha conseguido bluetooth.