Esto aviva nuevamente la fuerte controversia en la que Facebook se ha visto envuelta recientemente por temas de privacidad.
La práctica consiste en enviar el nombre de usuario o número de identificación único (que están relacionados con un perfil) cuando se hace clic en un anuncio. De esa forma los anunciantes pueden saber exactamente quién está interesado en qué; dependiendo de la información que se ha hecho pública, es posible saber nombre real, edad, localización geográfica y las ocupaciones. Esto sería algo así como navidad para cualquier agencia de publicidad: una cantidad grande de datos sin necesidad de pedir permiso para obtenerla.
